Dejo correr las horas y los días

para saber qué lugar ocupo

vacilo y me afirmo

porque no puedo negarme

El absoluto ya no es conquista para las almas

La soledad siente la caricia de lo eterno en el olvido

Y en la ilusión del sueño nacen y mueren

los momentos alternativamente repetidos

sin dejar ya los restos de amarguras y fatigas

Y el amor recobra sus desposeídas razones

Entregado desciendo, obsesionado y enfermo, incapaz y febril

dejo correr las horas y sus sombras y los días con sus noches

 

 

Fotos Amara y Antoino 003

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